03 de Febrero de 2026
Las infecciones del sitio quirúrgico (ISQ) posoperatorias representan una de las complicaciones posoperatorias más frecuentes en cirugías de animales pequeños, contribuyendo significativamente a la morbilidad, mortalidad y estadías hospitalarias prolongadas del paciente, con tasas reportadas que varían de 0,8 % a 18,1 %, dependiendo significativamente del tipo de procedimiento.
Las infecciones no pueden eliminarse, pero las estrategias preventivas representan el medio más económico y eficaz para reducir su impacto.
Un aspecto crucial de la prevención de las infecciones del sitio quirúrgico es la correcta esterilización del instrumental quirúrgico. Garantizar la esterilización de todo el material en el quirófano es vital para la seguridad del paciente, ya que incluso pequeñas fallas en la esterilización pueden aumentar el riesgo de infección.
La esterilización de instrumentos quirúrgicos implica varios pasos, que incluyen limpieza, descontaminación y empaquetado. Si bien existen numerosos protocolos para la esterilización, aún quedan preguntas sobre cuánto tiempo se pueden almacenar los materiales quirúrgicos manteniendo la esterilidad y qué método de empaquetado es más eficaz.
Las recomendaciones aceptadas enfatizan que la esterilidad está relacionada con eventos, no estrictamente con el tiempo, lo que significa que los artículos estériles podrían seguir utilizándose hasta que un evento específico comprometa su integridad. Sin embargo, cuando se asignan fechas de caducidad, se debe evitar cualquier artículo caducado. Existe una clara brecha en la disponibilidad de estudios controlados a largo plazo que reflejen las condiciones ambientales y de procedimiento específicas de los hospitales veterinarios.
Vida útil de la esterilización de instrumentos quirúrgicos veterinarios
Las directrices de envasado estéril incluyen únicamente los niveles de recomendación y recomendación condicional, y no existen requisitos regulatorios ni situaciones en las que la evidencia sugiera que no se puede hacer ninguna recomendación. Por estas razones, es fundamental que cada hospital controle periódicamente sus métodos de esterilización.
Numerosos factores influyen en el mantenimiento de la esterilidad del material quirúrgico; sin embargo, minimizar la exposición a la humedad, el polvo, la luz solar, la manipulación y la temperatura o la humedad reduce eficazmente el riesgo de contaminación y degradación de los artículos esterilizados.
Contaminación bacteriana
La contaminación microbiana y fúngica de los instrumentos quirúrgicos plantea un grave riesgo en los entornos clínicos. Organismos como Candida spp., Aspergillus spp. y bacterias como Staphylococcus spp. pueden sobrevivir en las superficies y son difíciles de eliminar, especialmente cuando fallan los protocolos de esterilización o desinfección.
Está bien establecido que varios tipos de superficies, como la celulosa, los polímeros o el nailon, pueden servir como portadores físicos de contaminación microbiana, independientemente del hábitat. Los avances tecnológicos de las últimas décadas han introducido numerosos materiales sintéticos nuevos, junto con la identificación de microorganismos capaces de biodegradarlos.
En los últimos años, muchos estudios se han centrado en los métodos de embalaje y almacenamiento del instrumental quirúrgico, pero la mayor dificultad reside en replicar un método: cada hospital opera en condiciones únicas, y las diferencias en clima, limpieza, exposición a la luz, transporte y almacenamiento afectan los resultados. Por ello, es fundamental evaluar los protocolos de esterilización en condiciones de hospitales veterinarios, donde la infraestructura y los parámetros ambientales pueden influir significativamente en el mantenimiento de la esterilidad. Las investigaciones específicas de cada institución pueden proporcionar datos valiosos para respaldar o adaptar las recomendaciones existentes para hospitales humanos al contexto veterinario.
En este sentido, un estudio italiano ha evaluado la vida útil del instrumental quirúrgico almacenado en condiciones ambientales controladas. El seguimiento de factores como la temperatura, la humedad, la exposición a la luz, las condiciones de almacenamiento y la frecuencia de manipulación permite evaluar la vida útil del instrumental quirúrgico y la eficacia del envasado en bolsa individual frente a la doble para mantener la esterilidad a lo largo del tiempo. El logro de estos objetivos garantiza la esterilidad del material quirúrgico, minimiza los costes de envasado, promueve la sostenibilidad ambiental y garantiza la seguridad del paciente.
Fuente:Diario Veterinario
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