03 de Diciembre de 2024
Las navidades siempre son un buen momento para conmemorar la llegada del niño Jesús, oportunidad propicia también para compartir con nuestros familiares, amigos y hasta con nuestros animalitos de una manera muy especial.
Sin embargo, estas fiestas religiosas decembrinas , no son precisamente con las que más a gusto pudieran sentirse nuestras mascotas, pues, la celebración con petardos o fuegos artificiales, pueden representar un verdadero tormento para nuestros gatos.
Los gatos tienen un oído extremadamente sensible, capaz de detectar sonidos en un rango de frecuencias mucho más amplio que los humanos. Los ruidos fuertes y repentinos, como los de los petardos y fuegos artificiales, pueden causarles un estrés significativo. Durante las festividades, es común que los gatos se escondan, huyan despavoridos o incluso sufran problemas de salud debido al miedo.
El estrés causado por los ruidos fuertes puede tener varias repercusiones en la salud de estos pequeños felinos:
Problemas de Comportamiento: Los gatos pueden desarrollar comportamientos ansiosos, como esconderse constantemente, agresividad o incluso dejar de usar la caja de arena, fundamental para que ellos depositen sus desechos orgánicos.
Problemas Físicos: El estrés prolongado puede llevar a problemas físicos como pérdida de apetito, vómitos, diarrea y, en casos extremos, enfermedades relacionadas con el estrés como la cistitis idiopática felina.
Problemas Cardiovasculares: Los ruidos fuertes y el miedo pueden causar un aumento en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que puede ser peligroso, especialmente para gatos mayores o con problemas cardíacos preexistentes.
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