16 de Junio de 2026
Contrario a la creencia popular de que los perros y los gatos son ajenos a los problemas familiares, las investigaciones confirman que las mascotas detectan de forma constante las expresiones faciales, el lenguaje corporal y el tono de voz de personas con las que conviven.
Expertos coinciden en que los entornos domésticos caracterizados por discusiones frecuentes, cambios abruptos en las rutinas o periodos de estrés prolongado impactan directamente en la salud mental y física de los animales de compañía. Esta sensibilidad los lleva a desarrollar conductas asociadas al estrés que, en muchas ocasiones, pueden confundirse erróneamente con problemas de comportamiento o falta de entrenamiento.
Señales de alerta. El malestar emocional de las mascotas se manifiesta a través de un espectro amplio de síntomas clínicos y conductuales. Entre las señales más comunes que no deben pasarse por alto se encuentran ladridos excesivos, conductas destructivas, aislamiento, hiperactividad o reacciones de miedo, ansiedad y agresividad. También pueden experimentar pérdida significativa del apetito o cambios drásticos en sus patrones de sueño, así como lamido excesivo, en especial en las patas.
Fuente: Últimas Noticias
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